El lunes LaDainian Tomlinson puso fin a su relación con los San Diego Chargers. Después de nueve años en la franquicia californiana, en los que presentó unos números de auténtico Hall of Famer, Tomlinson deja atrás una mala temporada y se presenta como uno de los grandes atractivos de la eterna offseason de la NFL.
Alguien que ha corrido 12.490 yardas y ha sumado 138 Touchdowns merece una atención especial. Es fácil que ahora vaticinen que nunca volverá a ser aquel corredor elegante y eléctrico que rompía cinturas con sus cambios de ritmo, pero de ninguna manera va a dejar de ser una de las estrellas de la liga. Parece que fue ayer cuando hizo su espectacular debut en 2002, pero lo cierto es que el tiempo no perdona y con treinta años a sus espaldas no le va a ser fácil renacer como jugador.
Querido por aficionados y compañeros: un mito en San Diego
Su caso es el drama del jugador que necesita echarse el equipo a las espaldas para ser útil. El protagonista eterno ávido de responsabilidad, que no rehuye los flashes pero que donde habla mejor es sobre el campo. Maravilloso estilista y silencioso asesino. El que torpedea poco a poco las defensas para romperlas de golpe y correr cincuenta yardas dejando atrás, uno detrás de otro, a fatigados rivales. Nunca más volveremos a ver a ese Tomlinson, debemos aceptarlo. Pero podemos ver una nueva versión, menos espectacular, pero igualmente efectiva. Porque el talento no se desvanece de un día para otro.
Así pues, la reconversión de Tomlinson pasa por que mute en un buen jugador de equipo, precisamente lo que no supo hacer en San Diego. Su legado como jugador más determinante de la història de los Bolts queda irremediablemente atrás, pero eso no significa que deje de ser un jugador temido por las defensas. La liga esta llena de franquicias que apostarían por él, equipos con un sólido juego de pase que le pueden dar balones en condiciones tanto a la mano como partiendo de la posición de receptor y liberarlo de responsabilidades ofensivas. Se empieza a hablar de posibles destinos, habrá que estar a la espera. Mi apuesta personal: Green Bay.
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