lunes, febrero 15, 2010

Bienvenidos al espectáculo del ¿All Star?

Este fin de semana ha tenido lugar en Dallas el pseudo fin de semana de las estrellas de la NBA. Y es que si hay una palabra que defina lo que ha sido el nivel mostrado sobre la pista esa sería DECEPCIÓN. Si yo fuera David Stern -el mandamás de la liga- andaría bastante preocupado con el producto que le estoy vendiendo a los seguidores de la liga en todo el mundo. Y es que si tenemos en cuenta que este fin de semana debería servir para que los mejores jugadores de la competición mostrasen de lo que son capaces (tanto individual como colectivamente), si lo que se ha visto es su verdadero nivel, la verdad es que la cosa pinta bastante mal.
Pero como diría Jack el Destripador, vayamos por partes:

Día 1
Como marca la tradición, el fin de semana se abre con el partido que el viernes noche en USA (en España las tantas de la madrugada) enfrenta a los mejores jugadores de primer año en la liga contra los que ya tienen un año de experiencia o expresado a lo yanqui, el partido que enfrenta a los rookies contra los sophmores. Expresado a mi manera sería el partido que enfrenta a chicos de barrio contra chicos de barrio para ver quien la tiene más larga o quien mea más lejos, y es que el encuentro, de partido de baloncesto tuvo bien poco. Cuando uno ve a Marc Gasol en un partido como este no puede dejar de preguntarse si realmente juega al mismo deporte que los demás. Que tiene que ver un blanquito de 2,13 y 120 kilos, sobrio, serio en el juego, con buenos fundamentos técnico-tácticos con el resto de negros, fibradísimos, con una atleticidad fuera de toda duda pero cuyos fundamentos, en la mayoría de casos, dejan mucho que desear. Son atletas saltarines no jugadores de baloncesto. Cuando uno ve un partido así piensa si se han inventado una modalidad nueva en la que el baloncesto se convierte en un deporte individual y en el que lo único que importa es que al día siguiente cuando la gente repase los números del partido, saber que estarás entre los mejores. Destacar por encima de todo la tremenda efectividad en el tiro (modo irónico: on) de los jugadores de segundo año. Después de que Gallinari metiese el primer triple, los campeones se enfrascaron en tirar pedrada tras pedrada hasta fallar 19 tiros seguidos. Tuvo que venir nuevamente el italiano (parece que los americanos cada vez tiran peor) para enseñarles que el objetivo no es que la pelota rebote en el hierro sino que tiene que entrar. Lo dicho, nefasto ¿partido? en el que ni siquiera voy a dignarme a decir el resultado. Lo único positivo es que el mediano de los Gasol ya no tendrá que jugar más este esperpento.

Día 2
Llegamos al sábado, día de concursos en el que, hablando en serio, sólo importa mínimamente el concurso de triples y un poco más el de mates. Siguiendo el hilo del primer día de competición, parece que los americanos están empeñados en darme la razón y seguir tirando de tres de una manera lamentable. En el concurso estaba el campeón del año pasado, Daequan Cook, y algunos jugadores que tienen los mejores porcentajes de tiro de la liga. Pues si estos son los mejores... casi preferiría que participara en el concurso Shaq y así al menos te ríes un rato. Y ahora vayamos a los fríos datos para ejemplificar lo que digo. Si el máximo que puede hacer cada tirador son 30 puntos, en la primera ronda el mejor de todos hizo 17, lo que se traduce en que el mejor tirador hizo un pobre 56%. Repito, si contamos que son los mejores y tiran solos y aún así apenas son capaces de pasar del 50%, la cosa pinta muy mal. Luego llega la final, gana Paul Pierce con 20 puntos (medianamente decente) pero es que Chauncey Billups, uno de los mejores bases de la liga, hace 14 puntos (46%). Vamos que la calidad del concurso fue para pegarse un tiro.
Pero uno sigue teniendo fe, sabe que ahora llegan los mates y eso siempre activa al personal. Aún con el bajonazo de la no participación de Lebron, había cuatro buenos matadores dispuestos a dar espectáculo. Y sí, efectivamente, el término matador nunca estuvo tan bien escogido, después de ver el concurso, especialmente en lo que respecta al otrora respetado Gerald Wallace (gran concurso en el 2002) y al favorito de casi todos Shannon Brown. La verdad es que uno piensa en muertes violentas después de ver espectáculos como este. Aunque uno ya empieza a cansarse de que siempre gane un tío cuyo mérito es ser bajito y saltar mucho (no aporta nada más que eso), lo cierto es que Nate Robinson se mereció de largo la victoria. Uno piensa en concursos como el del 88 (Jordan vs. Wilkins) o en el de hace justo 10 años (Carter-McGrady-Francis) y la verdad es que resulta muy triste ver como cada año el nivel es más bajo que el anterior. Al menos el año pasado entre Superman y Kryptonita montaron el show. Este año, ejem, dejémoslo aquí.

Día 3
Y hubo que esperar al tercer día para ver algo parecido a lo que los americanos quieren vender como la mejor liga del mundo. Sabiendo de antemano las connotaciones que tiene un partido como este, al menos hubo espectáculo del bueno, hubo buenas transiciones, buenos mates, momentos para la diversión, alley oop a tutiplén, bases de calidad (Steve Nash y Deron Williams juegan a otra cosa) y para mi gloria personal, el gran Dwyane Wade fue elegido MVP del encuentro.
El partido empezaba con un cierto bajón después de las bajas por lesión que se produjeron en las últimas semanas, destacando especialmente la ausencia de Kobe Bryant y ese duelo que hubiesen vendido hasta la saciedad entre éste y Lebron (¿lo veremos en la final de la NBA?) pero lo cierto es que había jugadores de sobra para ofrecer algo de interés después de dos días lamentables.
Lo mejor fue la igualdad que se produjo hasta el final. Normalmente cuando uno de los dos equipos se va en el marcador, el último cuarto suele decaer pero este año se vivió el mejor último cuarto de los últimos años, ya que esa igualdad propició que saliera el carácter competitivo de todos por acabar llevándose el gato al agua. Pero el final fue el perfecto para cuadrar el círculo y concluir de la manera más realista posible este decepcionante All Star. Con victoria para el Este de 2 y última posesión para el Oeste, Carmelo la coge, se para tras la línea de tres y lanza... ¿Alguien tiene alguna duda de cómo acabó?. Efectivamente, el triple no entró (por poco ni toca aro) y el Este venció.

Iván Sobrino

1 comentario:

L' Hawk dijo...

te has dejado comentar lo mejor de la noche!! esto es, las actuaciones musicales de Alicia Keys y Usher! Ah que esto es un blog de deportes americanos sólo. Bueno visto lo que había en la cancha ésta vez me quedo con la música yanki. Lo que me pregunto es: siendo uno de los partidos más vistos del año, los soberbios americnos se habrán dado cuenta del nivel que han mostrado sus propios jugadores?? o seguirán pensando que son unos cracks?¿